Con esta apariencia futurista y minimalista, este proyecto se posiciona tanto como el primer centro educativo en Europa, como el primer edificio fabricado en una zona de guerra, usando impresoras 3D.

A menos de 100 metros de School No.23 en Lviv, Ucrania, se erige este sensacional complejo educativo de casi 400 m^2, levantado en cosa de 40 horas usando una impresora de tipo gantry proporcionada por la empresa danesa COBOD International.

Project Hive, el programa de creación de escuelas, viviendas e infraestructuras críticas en zonas afectadas, parte de la ONG ucraniana HIT (Humanitarian Innovative Technologies), que opera desde el año 2022 ofreciendo soluciones de alta tecnología ante problemas de índole global. Este piloto proveerá a la escuela de clases extra para acomodar a alumnos desplazados por la guerra, comenta Jean-Christophe Bonis, fundador de la organización. Si esta primera versión tiene éxito, el proyecto podrá habilitar que la impresión 3D se convierta en una de las herramientas locales en Ucrania a partir de ahora.

Una opción arriesgada

La impresión 3D aplicada al ámbito de la construcción es un sector relativamente nuevo, del que disponemos resultados limitados en torno a la seguridad y estabilidad de los edificios, por eso suele usarse principalmente para proyectos individuales o colaboraciones de investigación. Por otro lado, este tipo de producción ofrece diversas ventajas frente a las soluciones tradicionales, especialmente en velocidad y complejidad de los diseños.
Aún así, a pesar de que estas tecnologías tengan el potencial de transformar la industria por completo, los costes iniciales de las impresoras son enromes, y su tamaño hace que sea costoso y complicado de trasladarlas al terreno asignado.

Es por eso que debemos mirar hacia las características concretas del proyecto, en este caso Ucrania, donde muchos profesionales de ingenería, así como trabajadores de la construcción, están prestando servicio militar en el frente, por lo que la automatización puede ayudar a contrarrestar la escasez de mano de obra, cuenta Olga Gavura, socia directora de 7CI Group, un constratisa de Project Hive.

“El hecho de que esta tecnología ayude a construir con un número menor de especialistas es una ventaja significativa”

afirmó Gavura, añadiendo que sólo se necesitaron cuatro expertos para la fase de construcción del Proyecto Hive.

Llevar a cabo un proyecto de estas características ha requerido la partitipación de numerosos agentes clave en la industria, como es el caso del etudio ucraniano Balbek Bureau, que se encargó del diseño de la escuela, o de la firma Ars Longa, cuya misión era la de proveer asistencia en ingeniería.

El equipo de Team4UA, división de respuesta en el país eslavo de HIT, comenzó el proceso de construcción en septiembre de 2022, con una línea temporal que se extendería a los siguientes tres meses hasta finalizar el proyecto.
Sin embargo las condiciones a las que se enfrente el territorio después de innumerables bombardeos a finales de ese año, han causado numerosos daños a la infraestructura eléctrica en Lviv, teniendo que paralizar todas las tareas de producción.

No fue hasta el verano pasado cuando la situación local permitió retomar las labores de producción y disponer de todos los materiales necesarios para la obra, teniendo la oportunidad también de crear un plan formativo para toda la plantilla durante el proceso.

¿El último desafío?, la financiación. Los costes de construcción en Ucrania han aumentado drásticamente durante el año pasado, y para completar los trabajos finales de acabado, como techos, ventanas, puertas y diseño interior, los organizadores del proyecto dicen que necesitan recaudar otros 400.000 dólares.

Una nueva nación

Se calcula que los daños a la infraestructura ucraniana desde el comienzo del conflicto armado – incluyendo viviendas, escuelas, redes energéticas y transporte – tendrán un coste de reemplazo estimado de 151.200 millones, según un estudio de la Kyiv School of Economics. Entre las previsiones se estima que más de 3500 instalaciones educativas y más de 160.000 hogares han sido destruidos hasta el momento.

Durante una entrevista con CNN, el jefe del departamento de educación del Ayuntamiento de Lviv, Andriy Zakaliuk, comentó que el proyecto ofrecía “una oportunidad única” para crear un entorno personalizado para los jóvenes estudiantes.

“Es simbólico que comiencen su nueva etapa de vida en un entorno nuevo y moderno”, afirmó Zakaliuk. “Ahora estos niños tienen la oportunidad de ver que, con la ayuda de una impresora 3D, se pueden construir edificios reales”.

Team4UA espera que este programa piloto pueda servir de guía para aumentar la velocidad y eficiencia de la producción, al mismo tiempo que reducen costos para proyectos futuros. Mientras tanto, Bonis está creando una empresa privada que comprará dos impresoras 3D para ofrecer “impresión como servicio” en Ucrania, y las ganancias ayudarán a respaldar el trabajo de ayuda humanitaria de Team4UA.

“No es sólo el concepto de imprimir una escuela, es una visión para este país”, dijo Bonis. “Esta guerra terminará tarde o temprano. En ese momento, necesitamos volver a la vida, reconstruir y pasar página”.

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Vamos a fabricar! 🦾

https://edition.cnn.com/2024/03/25/style/ukraine-3d-printed-school-warzone-dfi-hnk-spc-intl-hnk/index.html

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